Este estudio reafirma la conclusión establecida en análisis realizados en los años 2002, 2004 y 2012.
De acuerdo con la OMS, durante los últimos 50 años, la vacunación infantil ha salvado al menos 154 millones de vidas.
Un nuevo análisis del Comité Asesor Mundial sobre Seguridad de las Vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre seguridad de las vacunas, concluyó que no existe una relación entre las vacunas y el autismo.
El análisis se realizó basado en 31 estudios de investigación, publicados entre enero de 2010 y agosto de 2025, que incluyen datos de varios países, lo cual de acuerdo con la OMS “respalda firmemente el perfil de seguridad positivo de las vacunas utilizadas durante la infancia y el embarazo, y confirma la ausencia de una relación causal con el autismo”.
También se evaluaron los posibles riesgos para la salud asociados a las vacunas con aluminio, basándose en estudios realizados entre 1999 y marzo de 2023. Además, se revisó un reciente estudio a gran escala que analizó datos de registros nacionales de niñas y niños nacidos en Dinamarca entre 1997 y 2018.
La OMS estableció que “la evidencia disponible no muestra asociación entre las trazas de aluminio utilizadas en algunas vacunas y el autismo, lo que respalda el uso continuo de vacunas con adyuvantes de aluminio”.
Este análisis del Comité Asesor Mundial sobre Seguridad de las Vacunas reafirma sus conclusiones sobre este tema, que las vacunas no causan autismo, establecidas en los años 2002, 2004 y 2012.
Finalmente, la OMS recomienda a los países que “se basen en los últimos avances científicos y garanticen que las políticas de vacunación se basen en la evidencia más sólida disponible. Los esfuerzos mundiales de inmunización infantil representan uno de los mayores logros en la mejora de la vida, los medios de subsistencia y la prosperidad de las sociedades. Durante los últimos 50 años, la inmunización infantil ha salvado al menos 154 millones de vidas”.
El Comité Asesor Mundial sobre Seguridad de las Vacunas (GACVS por su sigla en inglés) fue establecido en 1999 y reúne a expertos internacionales para brindar asesoramiento científico independiente y fidedigno a la OMS sobre las prioridades mundiales en materia de seguridad de las vacunas.
Crédito de la imagen: Freepik.






