Hagamos que las personas con discapacidad puedan disfrutar plenamente y no queden excluidas por falta de accesibilidad.
Hace unos días, Isidora Uribe, fundadora de Encuentra tu Lugar y estudiante de derecho, relató en sus redes sociales la mala experiencia que vivió en la premiación de «Forbes bajo 30», porque tuvo que retirarse porque el lugar no contaba con las condiciones necesarias para que una persona con discapacidad participara plenamente.
Si bien ella era una de las premiadas en el evento, se encontró con diferentes barreras. En primer lugar, el ascensor del recinto estaba malo, lo que la obligó a descender por escaleras mecánicas con el apoyo de su familia y al avanzar, se encontró con que sólo había escaleras tradicionales para ingresar. A pesar de contar con asistencia, en el lugar se dio cuenta de que no existían el espacio ni las condiciones mínimas para que una persona en su situación pudiera participar de manera adecuada.
A raíz de esta mala experiencia, Isidora hizo un fuerte llamado a implementar medidas de accesibilidad efectivas y concretas, enfatizando que la inclusión no debe ser mirada de manera asistencialista o como «algo bonito» que depende de la voluntad de otros, sino como un derecho fundamental que debe ser garantizado para que nadie quede excluido por discapacidad.
Ante esto, desde Disversa hemos hecho una lista de 10 recomendaciones para considerar antes de organizar un evento, considerando la accesibilidad y el diseño universal desde cuando se concibe un proyecto y no cuando ya esté medio del proceso.
1. Verifica que el espacio sea transitable
Para que una actividad sea verdaderamente inclusiva, el diseño del entorno debe asegurar que no existan escaleras, peldaños o desniveles que obstruyan el paso. Ante diferencia de nivel en los accesos, la normativa exige implementar rampas de pendiente suave (idealmente de no más del 8% de inclinación) con pasamanos, garantizando una ruta accesible continua desde el exterior hasta el interior.
Si un evento se realiza en un piso superior, es obligatorio que el edificio cuente con un ascensor accesible y operativo. En caso de no haber un ascensor disponible, se debe ubicar las actividades en el primer nivel del recinto.
2. Rutas continuas
Se debe mantener los pasillos de mínimo 1,20 de ancho, completamente libres de cables, muebles o alfombras sueltas con las que las personas se puedan tropezar.
Las zonas de desplazamiento y permanencia en un evento deben resguardar un espacio de circulación libre de obstáculos, con un ancho mínimo de 1,20 cm que permitan realizar un giro de 360° en silla de ruedas y que nunca se vea interrumpido por elementos que estrechen la ruta.
3. Servicios higiénicos adaptados
El recinto debe contar con baños adaptados para personas con discapacidad, especialmente para usuarias de silla de ruedas, andadores u otro tipo de ayuda técnica, que estén habilitados, sin llave y no con un uso incorrecto, como bodega.
Estos baños deben contar con puertas de 90 cm que abran hacia el exterior, un espacio interior libre de obstáculos con un diámetro de giro de 1.50 metros, espacio de transferencia lateral al inodoro de al menos 0.80 x 1.20 metros, barras de apoyo a ambos costados y grifería de tipo palanca o con sensor.
4. Comunicación inclusiva
Las y los intérpretes de lengua de señas son fundamental en las actividades masivas, para brindar información a las personas sordas con equidad. La o el intérprete se debe ubicar a un costado del escenario o en un lugar visible muy cercano a la acción, con iluminación fija e independiente para asegurar su visibilidad ante cambios de luces en el recinto.
5. Presentación y guía física
Cuando una persona se aproximar a una persona ciega, se debe identificar inmediatamente diciendo su nombre y labor. Si la va a acompañar a caminar, debe ofrecerle su brazo para que ella lo tome. Nunca se debe tomar del brazo sin aviso, porque le hará perder la estabilidad e invadirá su espacio personal.
6. Atención a la neurodiversidad
Se debe habilitar espacios de calma para la regulación sensorial y contar con elementos que faciliten la regulación sensorial de las personas que lo requieran, como audífonos o tapones de oído anti ruido, manta pesada, pelotas anti-estrés, entre otros.
7. Material accesible
Folletos, manuales o documentos del evento deben estar disponibles en formatos como impresiones en sistema Braille, archivos de audio o documentos digitales en formatos legibles (como Word o PDF optimizados para lectores de pantalla) con tipografías sencillas y en tamaño no menor a 12 puntos.
8. Subtitulado y videos
Además de incorporar a intérpretes de lengua de señas presencial y documentos accesibles, se debe hacer que los videos también sean accesibles, para eso hay que incluir subtítulos en la parte inferior e intérprete de lengua de señas en un recuadro, ubicado al costado inferior derecho, usando ropa oscura y sobre un fondo blanco.
9. Otras formas de comunicación:
Se debe contemplar formas alternativas de comunicación, empleadas por personas con discapacidad intelectual o neurodivergentes, como tableros con pictogramas, imágenes, textos digitales o grabaciones de audio.
10. Respeto y empatía
Las personas con discapacidad esperan un trato respetuoso y que sea hacia la propia persona y no a su acompañante. Se debe respetar su autonomía y sus decisiones, no se debe suponer ni infantilizar a las personas con discapacidad. Además, la empatía es primordial al tratar con todas las personas, con o sin discapacidad.
¡Hagamos que las personas con discapacidad puedan disfrutar plenamente!
La atención inclusiva nos desafía a abandonar el asistencialismo y entender que la discapacidad no se define por la condición de salud de la persona, sino por las barreras físicas, del entorno y actitudinales que la sociedad no ha sido capaz de eliminar.
Si necesitas más apoyo para que tu evento sea inclusivo, en Agencia Disversa podemos ayudarte y asesorarte para evitar problemas. Escríbenos a contacto@disversa.com.
Crédito de la imagen: Canva/Maria Kray.






