Cada cuatro años, el 11 de marzo es una fecha significativa para la política chilena, pues asume una nueva presidenta o presidente y se renueva gran parte del Congreso Nacional. Este año no es la excepción y, junto con la llegada de José Antonio Kast a la Presidencia de la República, tres personas con discapacidad comenzaron a ejercer nuevos cargos de poder en el Ejecutivo y el Legislativo.
Nuevos ministros con discapacidad
Catalina Parot Donoso asumió como ministra de Bienes Nacionales, cargo que ya ocupó durante la primera administración del presidente Sebastián Piñera, entre marzo de 2010 y noviembre de 2012, período en el que se convirtió en la primera mujer con discapacidad en liderar esta cartera.
Es abogada titulada de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y milita en el partido Evópoli.
La ministra Parot es una mujer con discapacidad: a los seis meses de edad tuvo poliomielitis, lo que le ocasionó perdida de función en sus piernas. Actualmente, utiliza bastones para desplazarse.
Por su parte, Francisco Undurraga Gazitúa asumió como ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, convirtiéndose en el primer titular de esta cartera con discapacidad.
Es técnico en Publicidad en la Escuela de Comunicación Mónica Herrera y cuenta con estudios en dirección de televisión y locución en el Instituto Profesional AIEP.
El ministro Undurraga nació con amputaciones congénitas —es decir, presentes desde el nacimiento— en sus piernas y un brazo, por lo que es usuario de prótesis para su movilidad. Dentro de su trayectoria destaca haber sido diputado durante dos períodos por el Distrito 11, que incluye las comunas de Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Peñalolén, en la Región Metropolitana, entre marzo de 2018 y marzo de 2026.
Además, es fundador de la Red de Empresas Inclusivas y presidió el Comité de Inclusión Laboral de la Sofofa. También, escribió su autobiografía titulada “Todos Somos Discapacitados”.
Gustavo Gatica llega al Congreso
Gustavo Gatica Villarroel asumió como diputado independiente por el Distrito 8, que incluye las comunas de Tiltil, Quilicura, Colina, Estación Central, Pudahuel, Lampa, Cerrillos y Maipú, en la Región Metropolitana, para el período 2026-2030.
Es psicólogo titulado de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Sus estudios universitarios estuvieron marcados por su agresión que provocó la pérdida de su visión y por el proceso de su rehabilitación.
Gatica fue víctima de la represión policial durante las protestas del Estallido social en Chile de 2019, cuando el 8 de noviembre de ese año acudió a fotografiar una manifestación. En una calle cercana a Plaza Baquedano, recibió disparos de balines de goma en ambos ojos por parte del teniente coronel de Carabineros Claudio Crespo, lo que le provocó la pérdida total de la visión.
En las elecciones de noviembre de 2025 fue el candidato a diputado más votado de su distrito, con el 12,31% de los votos (94.444 sufragios).
“Quiero ser una voz en el Congreso que ponga en el centro la empatía, la justicia social y el derecho a vivir sin miedo. Represento a quienes no se resignan, a quienes creen que podemos construir un país donde cuidarnos sea una prioridad”, sostiene el diputado en su sitio web.
Una senadora con discapacidad ya en el Congreso
Las tres nuevas autoridades se suman a la senadora Fabiola Campillai Rojas, quien representa a la 7ª Circunscripción Electoral de la Región Metropolitana para el período 2022-2030.
La senadora Campillai es una mujer ciega que también fue víctima de la represión policial durante las protestas de 2019, cuando una bomba lacrimógena lanzada por un carabinero la impactó mientras se trasladaba a su trabajo en noviembre de ese año.
En noviembre de 2021 fue electa senadora con la primera mayoría nacional en número de sufragios con 402 mil 784 votos, correspondientes al 15,17% del total de los sufragios.
A pesar de los ejemplos de estas autoridades, la presencia de personas con discapacidad en cargos de alta responsabilidad sigue siendo limitada en Chile, por lo que su llegada al Ejecutivo y al Congreso representa un avance en términos de representación política.






