Chile enfrenta constantes riesgos naturales y es vital considerar las necesidades específicas de las personas con discapacidad en la preparación.
Chile es un país caracterizado por su alta sismicidad y exposición a diversos fenómenos naturales como inundaciones, incendios forestales y erupciones volcánicas. Ante este escenario, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha enfatizado la importancia de la auto-preparación. Sin embargo, para que esta preparación sea efectiva, debe poseer un enfoque inclusivo que garantice la seguridad y autonomía de las personas con discapacidad y sus familias.
Por esto, en Disversa presentamos una guía práctica para elaborar un Kit de Emergencia Inclusivo, diseñado para abordar las barreras y requisitos específicos que el 17% de la población en Chile que vive con alguna discapacidad, según el III Estudio Nacional de la Discapacidad (Endisc), podría enfrentar durante una evacuación o aislamiento. La planificación anticipada puede salvar vidas, además de reducir la ansiedad y asegurar la continuidad de la atención sanitaria esencial.
Planificación y comunicación accesible
El primer paso es la elaboración de un Plan de Emergencia Familiar que incluya una red de apoyo externa y contactos clave actualizados. Es fundamental que toda la información crítica esté disponible en formatos accesibles. Esto implica tener copias de documentos y planes impresos, en Braille si es necesario, y en formatos digitales accesibles (como PDFs etiquetados) en dispositivos con batería cargada.
Para personas con discapacidad auditiva o que requieran apoyos para la comunicación, el kit debe contener baterías de repuesto para audífonos o implantes cocleares y herramientas como un silbato y tarjetas de comunicación con frases preestablecidas. La comunicación clara durante la crisis es un factor determinante para una evacuación segura.
Suministros médicos y ayudas técnicas
La salud es la prioridad. El kit debe contener una reserva de medicamentos para al menos siete días, junto con copias de las recetas médicas y la Credencial de Discapacidad. Es vital incluir suministros específicos, como sondas, material de curación o alimentos para dietas especiales de ser necesarios. Se recomienda llevar esta información médica resumida en una «Ficha de Emergencia» plastificada.
Respecto a las ayudas técnicas, si la persona utiliza silla de ruedas, bastón, andador u otro dispositivo, el kit debe contemplar elementos de reparación básica (como un kit de parches para neumáticos) y repuestos esenciales. Para usuarios de sillas de ruedas eléctricas, se debe planificar cómo se cargará la batería en caso de corte de energía duradero.
Artículos de higiene y autonomía
El kit básico (agua, comida no perecible, linterna, radio) debe adaptarse. Los alimentos deben ser de fácil apertura y consumo para personas con movilidad reducida. Se deben incluir artículos de higiene personal específicos, como pañales para adultos o toallas húmedas, que podrían ser difíciles de conseguir en un albergue.
Considerar también la salud mental y la regulación sensorial. Para personas neurodivergente, incluir elementos de autorregulación (auriculares canceladores de ruido, objetos de apego) puede marcar una diferencia significativa en la gestión del estrés durante una catástrofe.
La preparación inclusiva no es opcional, menos en Chile. Anticipar las necesidades garantiza la dignidad y seguridad de todas las personas con discapacidad durante las emergencias que cíclicamente afectan al país.
En Disversa diseñamos un Check List para Kit de Emergencia Inclusivo, una herramienta práctica y accesible que no puede faltar en tu hogar. Te invitamos a descargarlo, imprimirlo o llenarlo en tu dispositivo, computador o celular, para ir marcando los elementos que ya tienes listos.
Crédito de imagen: Canva – AH86 de Getty Images.






